And I have to sit down, for a while
Abrió los ojos, y echó el cuerpo hacia delante: Si, todo había sido un sueño.
¿Por qué?, se preguntaba, ¿por qué otra vez? volvía a preguntarse.
Notaba el cuerpo engarrotado de haber pasado una noche intentando ser un ovillo de lana, simplemente para no pasar frío, ya que los ovillos de lana suponía que ni siquiera sabían el significado de esa palabra.
No se lo pensó dos veces, se quitó el edredón de encima y precipitó los pies sobre las baldosas frías..¡Y tan frías!. Encontró las zapatillas debajo de los pantalones que ayer se había quitado con tanta desgana y corrió a refugiar sus pies.
¿Y ahora qué?
Poco a poco, paso a paso, se fue dirigiendo hacia la cocina.No tenía hambre, pero sabía perfectamente que si no comía nada, Ana se pondría a gritarle como una loca que estaba volviéndose anorexica : Pan, aceite, tomate, sal..Listo.
No aguantaba más, corrió hacia su cuarto, buscó en el bolso...rebuscó en el bolso..Por fin..****
1 minuto..
2..
3..
4..
Nada, ni una llamada.Por si acaso, se metió el móvil en la bata blanca. (Sí, se había puesto una)
Volvió un poco más desganada que ayer cuando se quitó los pantalones, al salón, donde le esperaba ya su tostada y su zumo de frutas. (Sí, también cogió un zumo)
Se sentó en el sofá, dejando el aparatejo a su lado..No quería ponérselo en el bolsillo, le entró hace tiempo en la cabeza eso de que llevar el móvil encima es malo por no se qué de los ovarios.
Encendió la televisión e hizo como si estubiera verdaderamente interesada en todo lo que le ocurría a Homer, aunque ya conociera como se arreglaría el capítulo en los 15 minutos que faltaban.
No pudo evitarlo, su mente comenzó a recordar entre bocado y bocado, entre calada y calada..¡Pero que digo! Entre sorbo y sorbo.. (Aunque no me digais que lo anterior no queda mejor..Lástima que nuestra protagonista no fume) esa larga noche del 31 de Octubre.
Se había comprado un bonito jersey marrón. Y digo bonito porque me lo parece a mi, no a ella, que lo compró simplemente porque una de sus mejores amigas se lo eligió.
Luego habían cenado ella y tres más, y antes o después también habían estado escuchando a Mozart.Para entonces ya no recordaba donde estaba el jersey, que ayer por la noche no trajo.
Entre aire frío y llamadas telefónicas a esas madres que siempre ceden cuando les dices que aunque llegarás a las 2 y media, te acompañarán a la puerta, recorrieron la Avenida hasta Casa de Carlos.(Cabría decir que ella esperaba llegar a las 2 y media acompañada, lástima que no fuera así)
Y sí, empezó la noche: Cervezas, cigarros, música, un poco de esos videos que siempre ponen en Halloween, mucha gente, y ella.
Y ella dando toques, y ella mirando el reloj, y ella mandando mensajes, y ella sonriendo, y ella esperanzada, y ella, y ella, y ella, y ella..
No mentiría si dijera que fue una de las peores noches de su vida.
No mentiría si dijera que el alcohol fue el único que le ayudó durante..¿cuanto?..¿Media hora?
No mentiría si dijera que se enteró todo el mundo de su estado de ánimo.
Y no mentiría si dijera que no le faltaron ayudas de nadie.
Pero sobre todo, no mentiría si dijera que lo único que esperaba de aquella noche, era a una persona.
¿Que cuando su madre le alargó la hora, ella pensó en él? Pues si
¿Que siguió marcando el mismo número aunque no hubiera contestación? Pues también
¿Que había programado desde hacía una semana y media aquella noche en la que se suponía que iban a tener más tiempo para estar juntos? Sin dudarlo
¿Que siguió llorando desde que entró en su casa hasta que por fin consiguió dormirse? Posiblemente.
A la mañana siguiente, su madre dio un grito desde el pasillo : 'Ana!!' Y de inmediato recordó que de esas 9 horas que había dormido, 8 con 55 minutos habían sido sueños con él.
¿Por qué? Se preguntaba
¿Por qué otra vez? Volvía a preguntarse.
